enero 11, 2007

Sobre la no búsqueda de identidad

“La esencia de la civilización consiste no en la multiplicación de los deseos, sino en su deliberada y voluntaria renunciación.”

Mahatma Gandhi

Acabo de regresar de la plática del Lama Rampa. Hablo sobre la Vacuidad, el No-Yo. Me encantó y sobre todo, pude entender. Mi poca experiencia como antropóloga me permitió hacer relaciones y asociaciones con algo parecido a lo que nos sucede cuando tratamos de conocer al otro, de saber quién es, cómo se comporta, cómo piensa, cómo habla, qué construye y luego intentamos dar una explicación o interpretación sobre su cultura, diferente a la mía.

Como sabes, para llegar realmente a conocer quien es el otro, deshechas hasta donde puedas prejuicios y visiones preconcebidas, buscas incansablemente “la esencia de los real”, pero no a través de sus “apariencias”, de sus formas físicas o modalidades de existencia. En mi interior persiste un deseo de conocimiento “real” que me obliga a no dejarme llevar por las puras representaciones físicas formales. Asimismo, trato de adaptarme a condiciones de subsistencia, a veces precarias, a pesar de que ello pueda causarme sufrimiento o miedo, por lo menos no muero en el intento. Mantengo el propósito de trascender mis visiones que distorsionan la “realidad”. A pesar de lo incómodo que me pueda resultar el estar con esa gente y en dicho lugar, hago el esfuerzo por que mis percepciones sensoriales y emocionales no me conduzcan por el camino equivocado. Constantemente realizo un ejercicio de reflexión, elaboro incansablemente preguntas y dialogo con mis pensamientos, tratando de no enjuiciar de como la otredad se me representa.

El No-Yo, la talidad, la modalidad de existencia es aceptar que existe la no-identidad ¿qué es el Yo? a través de vivenciar como es que mi mente me conduce a pensar que soy y estoy permanente en este mundo y que soy un ser unitario e independiente, es que logro ofrecerle una identidad a mi ser. Pero, realmente se trata de puras “referencias” no reales. A distintos niveles de reflexión y después de mucho trabajo podemos lograr desmenuzar el Yo hasta acceder a su “última unidad mínima de existencia”, llegar a descubrir/experienciar (vivir la experiencia) que puedo trascender dicha división/separación libera mi mente y se aclara, dando como resultado un corazón abierto lleno de compasión, amor y humildad hacia mis congéneres. "Cuando lo ves, ahí está. Cuando lo buscas no lo puedes encontrar, no está ahí".

noviembre 02, 2006

La ley de causa y efecto.

¿Dónde inició el conflicto?

Todos los días, en cada amanecer, me pregunto ¿ahora cómo soluciono este desaguisado? Pasa el día y no encuentro la respuesta, por el contrario, me parece que el problema continua agrandándose.

Bueno, una esperanza me sostiene, ningún acontecimiento dura una eternidad y por lo regular, absolutamente todo –personas, objetos, ideas, emociones–, tiende a cambiar. Nada es permanente.

Últimamente, mi cabeza se detiene en pensar sobre mis conductas, comportamientos, discursos y sentimientos; asimismo, observo con detenimiento lo que hago, lo que digo y lo que pienso. Ups! Qué sorpresa, cuanta “basura” genero, como dijera mi maestro de Budismo estoy hundida hasta el gogote de un sin fin de errores, limitaciones, confusiones e ignorancia, lo cual genera que caiga, una y otra vez, en el mundo de acciones negativas.

Al observar mi relación con los demás, en específico como me comporto contigo, me hace experimentar en carne propia como es que funciona la ley de causa y efecto. Cuando llevamos a cabo un acto positivo es definitivo que, de ello, surgirá felicidad mientras que de un acto negativo el resultado será dolor.

Ándale! Es claro que la relación con mis congéneres está llena de “insatisfacción”, lo cual me genera un terrible “sufrimiento”, o por lo menos, me mantiene en una situación desagradable, lo cual indica, por lógica, que mis actos para nada son positivos. En realidad nosotros mismos nos hemos convertido en nuestros peores enemigos ya que destruimos toda la felicidad que nos podemos proporcionar el uno al otro, en cambio día a día, en una mirada penetrante, en una actitud agreste, en una palabra altisonante, en la total indiferencia nos causamos todo el sufrimiento. Deseamos evitar el sufrimiento a toda costa, pero vamos derechos a él porque creamos sus causas.

Es claro que deseamos experimentar felicidad pero cada vez la tenemos más lejos al no crear las causas que la propician. Al iniciar el día no existe en nuestro vocabulario un buenos días y por ende al anochecer no nos damos las buenas noches, tampoco nos deseamos éxitos en nuestras labores cotidianas, es más hasta parece que ni nos interesa lo que el otro haga o deje de hacer. Son escasas las actitudes de generosidad que tenemos el uno para con el otro. Nuestras obligaciones y responsabilidades son las que nos mantienen en contacto, pero, son actos con muy poca dosis de afecto, son obligaciones y como tales sólo hay que cumplirlas y ya.

Por mi parte, guardo en el fondo de mi corazón una emoción muy perturbadora, que me ocasiona mucho conflicto e insatisfacción y por ende me hace sufrir. Este sentimiento –resentimiento– ha sido guardado desde hace tiempo atrás, ni al caso hablar de todas las causas que lo han generado, me llevaría escribiendo hojas y hojas. Por el contrario, he decidido gastar mi energía en tratar de destruirlo, desterrarlo de mi corazón, deshacerme de él, lo cual me está costando mucho trabajo, implica que me reeduque con una gran dosis de humildad y arrepentimiento. Necesito encontrar una paz interna que me deje ver con claridad y sin prejuicios que tú no eres el causante de mi sufrimiento, que ha sido mi mente la que ha generado un sin fin de necesidades mundanas, y de las cuales, algunas de ellas, las he depositado en ti. Al tú no cumplir mis expectativas –que en su mayoría ni las conoces, es más, ni te percatas de que existen–, sufro una tremenda desilusión acompañada con su sabida tristeza e insatisfacción. Ahí, el círculo vicioso se repite n veces, por lo que no puedo mencionar cuando inició. Así funciona la ley de causa y efecto, lo que me hace pensar que a ti te ha de pasar exactamente lo mismo.

Al momento que ejerza la libre elección de desapegarme de lo mundano, por lo pronto de emociones y sentimientos banales, en ese instante comenzaré a caminar por el sendero por el cual dejaré de realizar acciones negativas. Ni el orgullo, ni el enojo, ni la arrogancia, ni la envidia podrán entorpecer mi buena voluntad de llevar a cabo acciones positivas.

octubre 31, 2006

El shaman y el buda...

Hace una semana participé en un seminario sobre "la memoria ritual". Toda una metodología antropológica acerca de como estudiar los cantos, las pictografías y las actitudes de los shamanes cunas de Panamá. También, estoy asistiendo a otro seminario sobre la filosofía budista tibetana. Acá, intento acercarme, por medio de un método y la asesoría de un guía espiritual, a entender cómo y por qué se producen ciertas "emociones conflictivas" que me generan sufrimiento. Ambos métodos me inducen a pensar que existe una estructura mental que le da forma al mundo físico y no físico. Si nuestras acciones, palabras y pensamientos nos producen "enfermedad", malestar, es debido a que en algún lugar o momento de mi vida algo hice que me produjo "dolor". Para el shaman puedo llegar a "perder el alma", o incluso es posible que "alguien me la robe"; para el Buda estoy atrapada en el samsara, ahí donde reina la ignorancia. Uno y otro me sugieren que la mente es la que produce todo este mundo imaginario y que existen mecanismos para transformar y/o trascender las acciones perturbadoras. Cómo podemos contactar los espíritus que habitan el más allá, o simplemente cómo reconozco mis otras vidas, se trata de "apariciones", de "revelaciones", que sólo los más instruidos logran ver, incluso, exclusivamente ellos pueden dialogar con éstos.

Cómo ayudarme a a prender

Te acuerdas que al incio de como usar el blog me quedaba con los ojos de plato. Pues, ya pasaron un par de meses, creo, y sigo con los ojos de jícara, redondos y hundidos. Siempre, busco el mejor momento para escribir mi grandiosa idea, compartir con ustedes mi maravillosa experiencia de algun acontecimiento recién ocurrido, o simplemente, escribir por el placer de escribir. El tiempo me gana, simplemente no ocurre, y lo peor del caso es que no escribo nada de lo que desee escribir. Entonces, entre que la herramienta me sigue asustando y mi acelere mental no logra aplacarse, no veo la hora en que me siente a escribir. me quedo pensnado: ¿Cómo algo tan simple de usar puede llegarme a paralizar? ¿Cómo teniendo tantos pensamientos no pueda atrapar uno, uno solo, y desarrollarlo?. Tejer a su alrededor otras mil ideas, así sin el compromiso de que sea la "neta" del planeta. Ayer me percaté, que mientras yo me rompo la cabeza pensnando cuando es el mejor momento y sobre qué debo escribir, tú simplemente, colocas tus dedos sobre el teclado y ¡zas! dejas que ellos se deslicen construyendo palabras; palabras que me dicen lo bien que te la has pasado este fin de semana, y que de pasadita te diste tiempo de limpiar. Otra cosa "chistosa", puedo admirarme de la facilidad y rápidez con la que usas el computador, y no puedo creer que no hayas aprendido, en todos estos años, a andar en bicicleta. Ups!! Sólo se necesitan tus piernas, desarrollar la habilidad de controlar tu peso montado sobre un asiento pequeño, a la vez que ejerces cierto impulso para avanzar. Se trata de la maravillosa destreza corporal llamada "coordinación fisicomotriz" para estabilizar el equilibrio sobre dos ruedas. Mucha suerte y sigue disfrutando tu nueva habilidad motriz!!!

octubre 24, 2006

La observancia y la reflexión.

“Puede que a veces nos sintamos deprimidos porque nos parece como si nuestra vida no tuviera dirección o porque tal vez creamos que existen muchos obstáculos para hacer de ella algo significativo. Sin embargo, cuando consideremos la libertad y las oportunidades que tenemos, nos quedaremos sorprendidos y nos sentiremos llenos de alegría. Entenderemos que la depresión es un estado que se produce debido a nuestro hermetismo mental. Esto sucede porque no hemos eliminado las causas básicas de nuestras dificultades: la ignorancia, el enojo y el apego. Mientras padezcamos estas actitudes perturbadoras, aunque disfrutemos de condiciones favorables, no nos sentiremos contentos. Según el enfoque budista, el modo más beneficioso de utilizar nuestra inteligencia consiste en desarrollar el altruismo y la sabiduría que conoce la naturaleza última. Al pacificar nuestra mente, nos sentiremos felices donde quiera que vayamos y seremos capaces de crear un ambiente más tranquilo” (rf. Chodron, Thubten, Corazón Abierto, Mente Lúcida, 1993: 137).

Hace unos días atrás, me sorprendí al saber que tu mente estaba generando una gran tormenta y me percaté que tu ánimo andaba por el piso. Nada, se trata de cansancio, digo yo. Duerme y descansa, deja que tus dulces sueños te lleven al país de la imaginación. Olvídate por unas horas de lo mundano, no gastes energía en pensamientos que te generan hastío, ello no te ofrece alternativa alguna para sentirte a gusto contigo mismo. Recuerda que estás en una etapa de muchas transformaciones físicas, psíquicas y mentales, estás tratando de encontrar el lugar que te corresponde, y esta incertidumbre de no ubicar el lugar exacto en donde estás parado, te desgasta. A nadie le gusta estar perdido y caminar sin sentido. Tómate tu tiempo, nadie te apura, no sientas que debes llegar a una hora determinada, verás, que siempre vas a estar en el momento y en medio de donde tenías que estar. Busca la sombra de un árbol, siéntate, contempla el panorama, cierra los ojos, respira y escucha latir tu corazón. Éste sigue su curso sin parar, se mantiene en su ritmo constante, preciso, gracias a ello, todo el cuerpo funciona sin problemas. Escucha el viento y deja que tus pensamientos se vayan volando cual mariposas revoloteando de flor en flor. Deja que tus sentimientos fluyan, no trates de detener su cauce pues, ya vez, al final lo que generas es que se empantanen, y te generen una putrefacción de emociones negativas.

Al despertar, en vez de pensar: “Qué es lo que tengo que hacer hoy”, piensa de este otro modo: “Voy a tratar de no dañar a los demás en la medida en que me sea posible, y voy ayudarles tanto como pueda”. Ello nos permite evitar el enojo, el orgullo y la envidia.

Además, a lo largo el día, puedes cultivar tú motivación teniendo presente el siguiente propósito: “Voy a actuar por el beneficio de los demás. Aspiro a disminuir mis limitaciones y a desarrollar mis capacidades completamente para ser capaz de ayudar a otros de forma más eficaz”. De este modo nuestra acción se vuelve constructiva, dejando una impresión positiva en nuestro continuo mental.

octubre 22, 2006

Se queda la idea en el tintero

La semana pasada, para ser exactos, miércoles, jueves y viernes estuve en Taxco, en el marco de la Reunión Nacional del proyecto "El Atlas de los Pueblos Indígenas" que coordina el INAH, y en el cual, una servidora coolabora realizando un estudio sobre el ciclo de vida de los purepechas de Angahuan, Michoacán. El caso fue que estando allá me surgieron mil y un ideas de como elaborar uns síntesis de lo que estaba pasando en dicha reunión. Y por una u otra cosa las ideas se quedaron en el tintero. No obstante, aunque de nuevo han pasado otros eventos interesantes que comentar, me voy a centrar a platicarles algunos detalles que me pasaron en Taxco. Las sesiones estuvieron organizadas, durante los tres días, por cinco mesas de trabajo matutinas y vespertinas. En cada mesa participaron 4 o 5 equipos correspondientes a la zona indígena o bien al grupo étnico que se estudia, de manera que, norte, sur, occidente, poniente y centro del país quedo representado.
Por la mañana del miércoles fue una gran ceremonia de inauguración donde me enteré que había fallecido el Dr. Jaime Lidvakc excelente arqueólogo, lo sentí mucho. Posteriormente, la directora del proyecto la maestra Gloria Artiz nos dirige un largo discurso que bien nos pareció un informe pormenorizado de su gestión, de los logros y aciertos de dicho proyecto que viene trabajando desde 1998 y que tiene el reto de concluir en 2008 gracias al subsidio económco que otorga Conacyt. Mencionó las tantas obras publicadas hasta el momento, las líneas temáticas que se han desarrollado, los muchos de los investigadores que participan, con ello, México cuenta con una obra etnográfica de punta sobre los pueblos indígenas actuales del país. A mi pregunta directa a la maestra que el porqué de su despedida, me contestó: "no sabemos que va a pasar en el INAH en el próximo sexenio, y deseo asegurar que el proyecto concluya sus metas y objetivos en el tiempo que nos hemos propuesto." Bien, pasemos a las mesas de trabajo. La línea temática que en este año se trabajó se avocó al estudio de los "procesos rituales", después de haber cursado un seminario específico sobre el tema, en el cual expusieron los "grandes" de la antropología, cada equipo escogió uno de los tantos rituales que los grupos étnicos realizan año con año en su comunidad. En las exposiciones de mis colegas quedaba claro el por qué habíamos escogido dicho ritual, los problemas metodológicos y teóricos que planteba su descripción y anáilisis. Todo ello, nos enriqueció como especialistas enormemente, una vez más, me quedé maravillada de la diversidad cultural con la que cuenta México, desafortunadamente, drásticamente desconocida por la mayoría de los mexicanos. Acerca de los mayas del sureste conocímos un ritual de iniciación a los niños a los pocos meses de vida, éste garantiza y ayuda a que el niñ@ crezca con buena salud e ilumine sus pasos en el transcurso de su vida. Otro más fue sobre los tzotziles y su ciclo agrícola relacionado con el matrimonio y la vida ceremonial alrededor de los santos. Sobre los purepechas y nahuas de Michoacán expusimos los ritos propiciatorios tanto para fertilidad de los campos como en la iniciación de los jóvenes dentro de la organización comunitaria. De los grupos del centro se habló de la relación de los individuos con los ancetros y se describieron varios cultos a los cerros, todos llenos de detalles. En una zona interesante entre Morelos y el Alto Balsas de Guerrero se llevan a cabo una serie de rituales que nos hablan de ¨la fuerza¨en la muerte y en el matrimonio. Por su parte en la sierra norte de Puebla, los compañeros nos presentaron una metodología interesante de como segmentar el ritual y elaborar un análisis estructural del rito. En contrapunto los de la husteca del sur llaman nuestra atención hacia un ritual protector contra los malos tiempos, el ciclón. Un ritual donde comparten nahuas, otomis, tepehuas y totonacos distintas creencias pero, que sin embargo, todos juntos llevan a cabo un mismo ceremonial. En el último bloque expusieron los equipos del norte, unos se centraron en el ciclo agrícola y ritos de iniciación, como el de las mujeres seris y otros sobre la semana santa. Sin abusar de su paciente atención, me llevaría varios párrafos más hablar en detalle de cada ritual, no quiero dejar de lado una breve descripción etnográfica del comportamiento de los antropólogos que se reunen para llevar a cabo una especie de ritual/perfomance. Todos son brillantes, conocen su oficio, son especialistas. Se reunen, sobre todo, para recibir un reconocimiento por parte de sus compañeros; para lo cual, cada uno hace alarde de sus habilidades de exposición, muestra sus capacidades intelectuales, no sin añadir una gran dosis de arrogancia. A unos se les aplaude y felicita, a otros se les deja en rídiculo frente al público, y a una mínoría se les agrede personalmente. Tras bambalinas, en el cuchicheo, se perciben envidias, habladurías, chismes, enojos. Así es el ambiente competitivo de la academia, a cuanto más, su anhelo es lograr ser el representante de la vanguardia en la antropología mexicana. En la mesa se han expuesto como le hacen los "otros" para llevar cabo tal o cual rito de pasaje, ya sea del propio individuo (ciclo de vida) como de su relación con la naturaleza. Aún falta por estudiar como le hacemos "nosotros" al momento de exponer sobre los "otros".

octubre 09, 2006

Prepararse para el cambio!!!

Ayer que me escribiste, me preguntabas qué como anda nuestra amiga. No la veo nada bien, le escribí dos largas cartas tratando de alentarla a que enfrente con el corazón en alto y la mente lúcida el problema, tareas nada sencillas de practicar, sobre todo cuando andas por los suelos. Pero, por el momento, ¿qué onda contigo? Una cosa es trabajar con la mente y otra muy distinta con las reacciones bioquímicas del cuerpo. Repito una cosa es "cachar" a la mente elaborando "realidades inexistentes", trabajar en ellas, contenerlas, enderezarlas, generar buen karma; y otra muy distinta es, que el doctor te indique: "tómese usted estas pastillas" para equilibrar hormonalmente sus estados de ánimo. Lo poco que te conozco me dice que, efectivamente, te aplicas en "ubicar en dónde esta el meollo del asunto", estoy segura que reconoces que estás pasando a otra etapa, que el "pasaje" te enfrenta a una crisis (física, emocional y existencial), nadie ha dicho que los cambios son fáciles de transitar, así que quítale lo de "me estoy volviendo vieja", y simplemente déjalo en "me estoy convirtiendo en otra". La sensación de pasar a la tercera etapa te deprime, lo que me dice que te está costando un "huevo" dejar la etapa anterior, por apegos X. Tu cuerpo te está avisando que la vida sigue su curso, no la puedes parar, es preferible que te vayas ajustando, poco a poco, para que encuentres el lugar que te corresponde en este nuevo período. Es cuestión de darle la vuelta a la tuerca, y de inmediato reencontramos nuestro qué-hacer, nadar, escribir, leer y qué se yo, mil cosas más. Nada de parches, dale un poco de tiempo y el malestar físico va a pasar, y cuando te des cuenta ya estás del otro lado. Concentrate en ti, en tus transformaciones, en tu nueva vida, en tus propósitos venideros, desde tu nueva posición piensa en cómo deseas relacionarte con tus familiares, amistades y conocidos, tienes mucha talacha que aclarar como para dejarte vencer y tirarte a la perdición, nada de eso. Como las serpientes acaba de desprenderte de la vieja piel, y regocíjate de tu renacer. ¿Te has percatado que vas a extrenar una nueva forma de ser? Disfrútalo!!!

octubre 05, 2006

Carta a una amiga.

Querida ... Me atrevo a escribirte éstas líneas, porque te estimo y te aprecio, pero sobre todo, porque anoche que nos vimos te encontré al borde del suicidio. Desde afuera y a distancia me parece que traes "algo" muy profundo atorado. Me puedo imaginar mil cosas, pero sólo tú sabes lo que te pasa o lo que te pasó, ese "algo" no te deja ver con claridad y conocer qué es lo que te trae tan enredada. Dicen los "maestros" tibetanos, el primer paso para iniciar el camino hacia el esclarecimiento de la vida, es reconocer que "algo" anda mal, reconocer que el malestar lo ocasionamos nosotras a nosotras mismas. El afuera, diría Montessori, el "ambiente" que nos rodea, ahí está, nos toca a nosotras "prepararlo", acondicionarlo y convertirlo armonioso con nuestro ser. El meollo es cómo percatarse que una anda mal, nos aconsejan los "maestros" mantener la calma y meditar, acallar la mente. Sólo de esta manera, podemos percibir los tantísimos mecanismos de defensa y evasión que hemos construido a lo largo de nuestra vida. Bien nos decía Alej, no podemos mentirnos a nosotras mismas ¿para qué? Has contruido un "falso yo" lleno de etiquetas e imágenes equivocadas que han confundido tu "alma". Tus cimientos, los muros, el techo, toda la estructura ha sido construida a partir de materiales de "muy mala calidad" --recuerda, nuestro comportamiento está regido por acciones que emanan de la ignorancia, de no saber ver "la realidad"--, que ahora esa casa a la que tanto empeño le has invertido, se ha convertido en tu propia cárcel. ¿Qué quieres ser? ¿Hacia dónde te diriges? Desde mi humilde consejo, te sugiero no seguir huyendo, no sigas evadiendo, no te escondas, por muy lejos que te vayas tus miedos y mounstros (inseguridades) te perseguirán. Enfréntalos, reconócelos y trabájalos, poco a poco, éstos serán domados. "Amarra a tu elefante salvaje y házlo que cambie de color". Esta tarea sólo te corresponde a ti realizarla, deja de echarle la culpa a la vida, a los demás, al "otro". Te repito tú generaste lo que ahora te acontece. Con mucho cariño te deseo encuentres la armonía y la tranquilidad que tanto anhelas. Un beso, MIR

octubre 03, 2006

El camino

Quien no se ha sentido alguna vez en su vida como extraviado, contrariado o simplemente sin saber qué hacer. Pues bien, démonos un tiempo para conocer a qué se debe esta confusión, por qué y cómo se origina. A quien no le gustaría dirigirse hacia un estado emocional (físico y psíquico) que nos haga ser independientes, activos y libres. He aquí unas indicaciones breves de cómo entrenar nuestra mente para ser más claros y reflexivos, de cómo enfrentarnos a nuestros miedos y de cómo evitar el mal. Primero, aprender a reconocer cómo está estructurado mi cuerpo. Segundo, aprender a reconocer qué "formas de comportamiento" son las que he desarrollado durante mi vida. No importa si se es joven o viejo, ni siquiera si se esta enfermo o débil, todo el mundo puede comenzar a practicar una técnica de "entrenamiento" físico y una técnica de "introspección" mental. El meollo del asunto es encontrar aquellas técnicas que vayan acordes a lo que necesito, es parte de la tarea de "buscar" y "elegir". Entonces, siguiente paso informarse con quienes han practicado el proceso interior de auto-conocimiento y del auto-desarrollo. Ell@s conocen las alegrías y los esfuerzos de este camino. Ell@s pueden acompañar, apoyar y motivar, pues saben lo díficil que es tener que evolucionar. Te aconsejo buscar una persona en la que puedas confiar, con la que te sientas cómoda y que te transmita estar capacitado, es él/ella quien te ayudará a reconocer todo tu potencial para desarrollarlo. Para "domar a los inquietos corceles de los cinco sentidos y enjaezarlos ante el carruaje" que simboliza el cuerpo, es necesario aprender las técnicas de la concentración, la interiorización y la unión con algo superior, normalmente divino. Así, el cuerpo es instruido para servir a la mente.

septiembre 27, 2006

Hacia un reconocimiento!

Darse a la tarea de mirar hacia adentro es un viaje que muchos quisiéramos realizar. Sólo a través de una práctica introspectiva podemos ayudarnos a resolver nuestros conflictos emocionales, con esta práctica es posible combatir el sufrimiento. Mantener la mente despierta, atenta y libre de prejuicios nos libera de la ignorancia, nos permite acercarnos a vivir en armonía y a quitar los velos que no nos dejan ver la realidad.

Lo primero es reconocer que andamos mal, que nos sentimos mal, que no armonizamos con el universo, que traemos cargando un tambache de malos entendidos que nos provocan trabas para fluir como el viento por la vida.

Si deseo encontrar la paz espiritual interna, es impresindible tener la intensión de cambiar. Para ello, debo estar consciente que hay que observar y reflexionar continuamente, está será mi labor cotidiana, cachar mis actitudes que provocan desacuerdo y malestar en mi. Pero, también, es mi tarea mantener atención en aquellas otras actitudes que supuestamente me generan una "falsa felicidad".

Con este primer paso de reconocimiento lo que genero es bajarle la intensidad al "sufrimiento", restarle energía a aquellos estados emocionales que provocan una aflicción mental y por ende incitan a generar una situación conflictiva. A su vez, al mantener el foco en aquello que me molesta y aminorar y/o controlar (contener) esa energía negativa que la provoca, este malestar (aflicción/conflicto) se transforma y puedo convertirla en su contrario, hasta que, poco a poco, la erradico totalmente de mi comportamiento usual.

Para el budismo tibetano, según como lo he entendido, el sufrimiento se clasifica en tres tipos: 1- el sufrimineto común o manifiesto 2- el sufrimiento de los transitorio 3- el sufrimiento sútil o latente

Hablemos en las proximas "charlas" sobre cada una de ellas.

septiembre 20, 2006

Aprendiendo a usar el blog

¿Cuál es la técnica? No sabes los miedos que me persiguen al momento de intentar como usar esta herramienta. Me quedo simplemente paralizada fente a la pantalla, mi cabeza no funciona, mis ojos se agrandan esperando que "algo" en la pantalla me señale "siga este camino". ¿Qué hago? ¿Por dónde inicio?
Leo una y otra vez las indicaciones que mi hijo me ha escrito, paso por paso, ¿porqué no aparece el ícono de (+)? ¿Qué hago?
Por qué en aras de la simplicidad del uso de una herramienta no se escucha una voz que diga, continue por este camino. Comprendan que soy del siglo pasado, a lo largo de mi vida ha sido muy poca mi instrucción del "como" interactuar con una computadora. No, nada de eso, pura intuición, siga la lógica de íconos y señales, con la desfortuna de no conocer de antemano el código. ¿Dónde está el manual de procedimientos, las indicaciones? Pero, primero, según me dicta mi sentido común, debo saber para qué sirve esta herramienta y posteriomente, aprender como se usa. Afortunadamente existe una tecla que dice ayuda. De nuevo intento expresar cuál es mi duda y me aparecen mil y un preguntas que no me he formulado, pero si leo con atención tal vez, en la lista esté escrita una pregunta que se parece a la me he formulado. Sí aquí está Eureka!! le atiné. Sigo mi camino... primer obstáculo salvado.

septiembre 16, 2006

Angahuan

 Posted by Picasa
"Cada encuentro se convierte en un nuevo motivo para seguir buscando."