octubre 25, 2010

palabras de consuelo y aliento...

Palabras de consuelo y aliento...

[Image] sentirte impotente ante el suceso, el no saber qué hacer ni cómo restaurar dicha situación desagradable; a su vez, verte expuesto a lavulnerabilidad de tu existencia. Miles de explicaciones sociológicas existen para comprender la cruda realidad histórica, económica y política por la que estamos pasando en este país, éstas se las dejo a los analistas sociales como tú. Me inclino por buscar los razonamientos existenciales.





 Es un hecho que a tal acontecimiento, el de que alguien ajeno te amenace y te quite algo que te pertenece, lo clasifiquemos como desagradable, detestable, nos ocasiona rabia, tristeza, aflicción dolorosa y por tal motivo sufrimos. [Image] No obstante, tu persona física en ese preciso instante –como todos y cada uno de los momentos de la vida– se vio expuesta a circunstancias y condiciones específicas. Se dice que nada ocurre de la nada, “algo” previo tuvo que existir para que ocasionara lo siguiente –causa/efecto–. En este punto en particular me quiero detener a reflexionar contigo. A este fenómeno existencial se le ha denominado la ley de causalidad (karma). Tus acciones previas (materializadas), tus estados emocionales anteriores (inmateriales pero expresados) y las circunstancias del medio exterior generaron las condiciones para que algo desagradable aconteciera. Podemos seguir rastreando los orígenes de las causas, pero ello no soluciona lo acontecido ni calma nuestro sufrimiento; para abreviar el sin fin de “por qué a mí”, llegamos a la conclusión certera de que lo desagradable produce malestar y lo agradable genera placer. El karma no es castigo, la ley de la causalidad es tanto constructivo como destructivo. Así, el suceso desagradable que acabas de vivenciar te lleva a introspectar tus acciones, pensamientos y palabras. Ello, a su vez, conlleva a responsabilizarte de tus comportamientos y de no culpar el exterior. Toda esta perolata es para entender que el ser vive el momento presente, instante a instante, acontece y se va, surge y se desvanece. No es necesario que te apegues al momento, te aferres y solidifiques el momento, ya sea agradable o desagradable. Ya pasó, tu estado emocional sigue fluyendo, suelta el malestar de perdida que te aqueja. Pero, aún así, las palabras no necesariamente sanan la aflicción. Nuestro aferramiento a lo MIO requiere de recuperar lo arrebatado. El objeto, la herramienta de trabajo (laptop y celular) es parte de tu ser. Pareciese que te han quitado un brazo, o lo que es peor, que te han extirpado tu cerebro. Tu base central ha desaparecido, alguien te la quito. AUXILIO!!! AYUDAAA!!!!Aún que llegases a encontrar al ladrón y lo castigaras no resuelve el que desaparezcan de la humanidad los seres “infernales” –aclaro, el uso de metáforas me ayuda para darle mayor significado a mis palabras–. Sólo quieres recuperar lo TUYO, lo que te pertenece y que nadie se meta con tus pertenencias. Otro punto específico a introspectar. Entramos al terreno de los objetos materiales, éstos también nos generan satisfacción o aflicción. A este fenómeno se le denomina APEGO. ¿Qué pues, como dijeran los morelianos, no que tú muy desapegado a las cosas? Sí, pero es MI compu, parte de mi YO físico y mental, sin ésta Yo no existo. Afortunadamente[Image] eres precavido y la información archivada está segura. Fiuuu!!! Además, eres de los sujetos que cuenta con condiciones de vida que te permiten adquirir otro aparatito sin mayores problemas. Ves, la ley de la causalidad así funciona, quita y da. También, tú has generado acciones y flujos mentales que te llevan a experienciar “karma positivo”. El lado constructivo del mal acontecimiento es que ahora tienes el pretexto perfecto para adquirir la última versión de laptop. Es momento de renovar. Esta nueva situación si te genera alegría, pensar positivamente sí que alivia tu malestar. Eres un ser sintiente muy afortunado. Como esta experiencia hay otras tantas más en tu cotidianidad que te avisan con precisión a estar atento, momento a momento, en tu presente, en el aquí y ahora. Reconozco tus virtudes y cualidades. Eres excepcional, digieres con facilidad, tomas los nutrientes necesarios y lo demás lo deshechas. Desde lo poco que te conozco, sé que no generas resentimiento, ni enojo, ni odio, ni rencor, ni miedo hacia aquellos sujetos que por mil y una causas tienen un comportamiento destructivo. Con rapidez fluyes y enfocas tu energía en generar proyectos sociales que orientan, educan, apoyan y ayudan a construir una sociedad más equitativa e igualitaria. Reflexionar contigo me ayuda a asentar mi motivación de ser una persona positiva que, por un lado, calme mi insatisfacción personal y por otro, me permita a ayudar a otros, que al igual que yo, pasan por situaciones desagradables. Te quiero mucho,[

abril 22, 2010

Reflexiones básicas de la cotidianidad...

"Cuatro Leyes de la Causalidad (Karma)"
I. "LA PERSONA que llega es la persona correcta", es decir, que nadie llega a nuestra vida por azar, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación. II. "LO QUE SUCEDE es la única cosa que podía suceder". Nada, pero nada absolutamente nada, de lo que nos sucede en nuestras vidas podría suceder de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: "si hubiera hecho tal cosa...hubiera sucedido tal otra...". NO. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. TODAS y cada una de las situaciones que suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo. III. "EN CUALQUIER momento que comience un suceso es el momento correcto". Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará. IV. "CUANDO ALGO termina, termina". Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia." Creo que no es casual que estés leyendo esto, si este texto llega a tu vida hoy; es porque estás preparada para entender que:
"Ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado". Sai Baba.

marzo 31, 2010

Palabras de consuelo y aliento...

Antier fuiste víctima de un “atraco express”.
Para este acontecimiento desagradable me viene a la mente dos maneras de calmar el “estado aflictivo” por el que, me parece, aún estás pasando. Digo aún porque el suceso fue un acontecimiento del pasado y la mente lo ha congelado, lo solidificó y se quedó pegado en tu pensamiento ocasionándote en el momento presente una “aflicción”, alterando tu estado emocional y físico.
Te decía que se me ocurren dos formas de tranquilizar la vorágine de ideas que surgen con respecto a la desagradable vivencia que has “experenciado”. Una es ofreciéndote consuelo y deseándote resignación; la otra es realizar un ejercicio de introspección profunda en tu ser tratando de encontrar una explicación filosófica existencial y/o social del por qué has sido víctima de tal robo.
Hablaré de la segunda reflexión. Lo que ocasiona inestabilidad emocional es el sentirte impotente ante el suceso, el no saber qué hacer ni cómo restaurar dicha situación desagradable; a su vez, verte expuesto a la vulnerabilidad de tu existencia. Miles de explicaciones sociológicas existen para comprender la cruda realidad histórica, económica y política por la que estamos pasando en este país, éstas se las dejo a los analistas sociales como tú. Me inclino por buscar los razonamientos existenciales. Es un hecho que a tal acontecimiento, el de que alguien ajeno te amenace y te quite algo que te pertenece, lo clasifiquemos como desagradable, detestable, nos ocasiona rabia, tristeza, aflicción dolorosa y por tal motivo sufrimos.
No obstante, tu persona física en ese preciso instante –como todos y cada uno de los momentos de la vida– se vio expuesta a circunstancias y condiciones específicas. Se dice que nada ocurre de la nada, “algo” previo tuvo que existir para que ocasionara lo siguiente –causa/efecto–. En este punto en particular me quiero detener a reflexionar contigo.
A este fenómeno existencial se le ha denominado la ley de causalidad (karma). Tus acciones previas (materializadas), tus estados emocionales anteriores (inmateriales pero expresados) y las circunstancias del medio exterior generaron las condiciones para que algo desagradable aconteciera. Podemos seguir rastreando los orígenes de las causas, pero ello no soluciona lo acontecido ni calma nuestro sufrimiento; para abreviar el sin fin de “por qué a mí”, llegamos a la conclusión certera de que lo desagradable produce malestar y lo agradable genera placer. El karma no es castigo, la ley de la causalidad es tanto constructivo como destructivo.
Así, el suceso desagradable que acabas de vivenciar te lleva a introspectar tus acciones, pensamientos y palabras. Ello, a su vez, conlleva a responsabilizarte de tus comportamientos y de no culpar el exterior. Toda esta perolata es para entender que el ser vive el momento presente, instante a instante, acontece y se va, surge y se desvanece. No es necesario que te apegues al momento, te aferres y solidifiques el momento, ya sea agradable o desagradable. Ya pasó, tu estado emocional sigue fluyendo, suelta el malestar de perdida que te aqueja.
Pero, aún así, las palabras no necesariamente sanan la aflicción. Nuestro aferramiento a lo MIO requiere de recuperar lo arrebatado. El objeto, la herramienta de trabajo (laptop y celular) es parte de tu ser. Pareciese que te han quitado un brazo, o lo que es peor, que te han extirpado tu cerebro. Tu base central ha desaparecido, alguien te la quito. AUXILIO!!! AYUDAAA!!!!
Aún que llegases a encontrar al ladrón y lo castigaras no resuelve el que desaparezcan de la humanidad los seres “infernales” –aclaro, el uso de metáforas me ayuda para darle mayor significado a mis palabras–. Sólo quieres recuperar lo TUYO, lo que te pertenece y que nadie se meta con tus pertenencias. Otro punto específico a introspectar. Entramos al terreno de los objetos materiales, éstos también nos generan satisfacción o aflicción. A este fenómeno se le denomina APEGO. ¿Qué pues, como dijeran los morelianos, no que tú muy desapegado a las cosas? Sí, pero es MI compu, parte de mi YO físico y mental, sin ésta Yo no existo.
Afortunadamente eres precavido y la información archivada está segura. Fiuuu!!! Además, eres de los sujetos que cuenta con condiciones de vida que te permiten adquirir otro aparatito sin mayores problemas. Ves, la ley de la causalidad así funciona, quita y da. También, tú has generado acciones y flujos mentales que te llevan a experienciar “karma positivo”. El lado constructivo del mal acontecimiento es que ahora tienes el pretexto perfecto para adquirir la última versión de laptop. Es momento de renovar. Esta nueva situación si te genera alegría, pensar positivamente sí que alivia tu malestar.
Eres un ser sintiente muy afortunado. Como esta experiencia hay otras tantas más en tu cotidianidad que te avisan con precisión a estar atento, momento a momento, en tu presente, en el aquí y ahora. Reconozco tus virtudes y cualidades. Eres excepcional, digieres con facilidad, tomas los nutrientes necesarios y lo demás lo deshechas. Desde lo poco que te conozco, sé que no generas resentimiento, ni enojo, ni odio, ni rencor, ni miedo hacia aquellos sujetos que por mil y una causas tienen un comportamiento destructivo. Con rapidez fluyes y enfocas tu energía en generar proyectos sociales que orientan, educan, apoyan y ayudan a construir una sociedad más equitativa e igualitaria.
Reflexionar contigo me ayuda a asentar mi motivación de ser una persona positiva que, por un lado, calme mi insatisfacción personal y por otro, me permita a ayudar a otros, que al igual que yo, pasan por situaciones desagradables.
Te quiero mucho,

marzo 25, 2010

Los reencuentros y desencuentros

Y sin embargo sigo andando....
Han pasado 2 años intensos de mucha reflexión, agobio, angustia y ansiedad, lo cual me tuvo paralizada, llena de miedo e inseguridad. A pesar de ello, tuve la valentía de "mirar" hacia mis adentros, de enfrentar mis enfermedades, de asumir mis limitaciones, de reconocer mis errores. Desde la soledad y el aislamiento pude surgir renovada, en el silencio de mi pensamiento encontré la paz anhelada...
De pronto, las personas del ayer reaparecen, nos volvemos a cruzar por el camino. En cierto momento las circunstancias del devenir nos apartaron, no nos despedimos, simplemente cada quien tomó su maleta y abordó un tren con destino distinto. Curiosamente, nos topamos en la misma estación y al reencontrarnos nos reconocemos diferentes. Por las huellas del tiempo transcurrido que han quedado plasmadas en nuestro cuerpo, reconocemos al instante que nuestra persona ya no es la misma; sin embargo, nos percibimos como los mismos, como lo que fuímos en el pasado.
Como resultado de la causalidad, por los vínculos generados en el pasado y por las condiciones del presente, nuestras vidas se vuelven a intersectar. El condenado hábito de hablar del YO nos conduce a platicar de lo que hicimos cuando trabajabamos juntos, de las personas que conocimos, de lo que ha sido nuestra existencia desde que nos alejamos, de los acontecimientos sociopolíticos y económicos que vivimos en la actualidad; por supuesto, el tema de preferencia es nuestra profesión, los proyectos que nos ocupan, y para rematar de lo que ocurre en el centro laboral donde alguna vez fuímos los actores protagonistas
Claudia y José Luis fueron mis compañeros de trabajo, mis "jefes" inmediatos. Yolanda la asistente de la "jefa". Junto a ellos aprendí a trabajar para una institución del gobierno. Era funcionaria del INBA. Cada uno desde su "puesto", detrás del escritorio defendimos posturas e ideales, en algunas ocasiones fuímos tan aferrados que llegamos a enojarnos. Por supuesto, ganaba la de mayor jerarquía; ella, la que tenía el "sartén por el mango" nos imponía el rigor de la política institucional. Fueron muchas reuniones interminables de análisis, éstas nos llevaron a generar estrategias educativas, así, realizamos acciones que creíamos irían a cambiar el mundo. Después de pocos aciertos y muchos fracasos, me harté, salí golpeada y me fuí.... Comí con Claudia y Yolanda, a la "jefa" no se le quita el aire de funcionaria, el traje de compromiso político es el que mejor le queda, hablamos de la situación actual del país, del INBA y de las nuevas autoridades. Me enteré muy poco de su vida interior; ella se asombró de mi no "productividad" y sin darle mayor importancia, smplemente lo justificó. Yolanda regresó al INBA como asesora, así que, comió y se apresuró para volver a la oficina. Lo interesante fue que desde otra posición sólo me aboqué a escucharla, ese mundo dejó de interesarme, para mi ya no tiene importancia cuidar mi estatus ni mi reputación social... Al día siguiente nos reunimos Alejandra, Alma, Maru, José Luis y yo. Comimos una sabrosísima carne azada. El tema de los alimentos fue entretenido, la edad, la salud y los kilos de más nos tienen a dieta: no puedo comer grasa, aquello me hace daño, no debo pasarme de las kcl, no bebidas endulzantes ni alcohólicas, no dulce, etc... La próxima vez que nos reunamos nada de carne azada, ni tequila, ni botana, sólo un buen caldo de pollo con verduritas al vapor. Je. Bernardo y Paulina compañeros de profesión. Era yo profesora, investigadora de tiempo completo del CNA y estudiante del doctorado en la UAM. Uno involucrado en la investigación estética de la danza, la otra abocada a la antropología, la filosofía y ser mamá. Con ellos compartí muchos conocimientos, desde la academia las discusiones nos llevaron a crear modelos de interpretación sociocultural. En aquel entonces, mi situación laboral me llevaba de un lado para otro, un rato estaba con los investigadores de las artes y luego, me apasionaba de la teoría antropológica y la práctica etnográfica. Él me visitó en Morelia, recordó el sitio donde trabajabamos, me compartió su nuevo proyecto de vida y hablamos de las relaciones de género. Con la segunda sólo nos reconocimos por el chat, centramos nuestro diálogo al ¿qué te dedicas? Concluí que dejé a un lado la búsqueda del reconocimiento y el aplauso profesional, me cansé de competir con mis colegas... Por su pate Rodolfo y Esperanza, unos verdaderos personajes. Cada uno a su estilo han sido guías en el trayecto artístico y laboral que elegí recorrer. Yo era bailarina, profesora de danza y estudiante de la ENAH. "Fofo", como lo llamábamos de cariño, un locuaz encantador, generador de ideas fuera de serie, un apasionado empedernido de las artes, buscador de esencias de la naturaleza, imaginativo e ilusionista, sincero, abierto, afectuoso, genio y loco. En aquel tiempo en la escuela de antropología abrimos la especialidad de la etnocoreología. A partir de entonces, la etnología y la coreología fueron los pilares que me sostuvieron a lo largo de 25 años de mi experiencia profesional y laboral. "Pera" me ha impulsado, me ha motivado, me ha conducido por el tenebroso y abominable camino burocrático y laboral del INBA, me ha cuestionado, me ha criticado y me ha comprendido. En momentos difíciles de trabajo ella estuvo pendiente de mi, no me abandonó. En otras ocasiones a pesar de no estar de acuerdo conmigo antepuso por encima de todo nuestra amistad. Generamos proyectos novedosos, nos divertimos sin medida. Fiel, me siguió el ritmo alocado de trabajo que me caracterizaba; sin aviso previo, me desconectaba, dejaba de hacer lo que en ese momento me tenía ocupada, cerraba el changarro y chismeábamos como locas. Ellos han sido y son unos de mis mejores amigos, podemos comunicarnos sin tapujos, somos claros y directos. Nunca nos ha detenido el qué dirán, tampoco nos mueve el interés material...
A la distancia, reconozco y renuevo la amistad de aquellos personajes que jugaron un rol interesante en una etapa de mi vida. Me doy cuenta de la transitoriedad, ellos han cambiado, yo he cambiado; no obstante, nos vivimos como los mismos y pensamos que nos comportamos igual. Me parece que, si tratásemos de desechar la identidad que nos define nos generaría inseguridad y miedo, sentimos que perdemos "aquello" a lo que le hemos invertido mucho esfuerzo en atesorar. Nos sentimos importantes, únicos y necesarios que requerimos de demostrar que somos "alguien". El camino por donde he andado últimamente me permitió reconstruirme, deseché etiquetas, me aparté de lo que se me había asignado. Miré hacia mis adentros y encontré otro potencial existencial...

marzo 13, 2010

Un maravilloso viaje

Hace un año cuatro meses que anduve por la increíble India, y aún lo vivo como si fuese ayer. El viaje lo compartí con mi hijo Aram, fue una experiencia excepcional. Nos reconocimos, nos encontramos y nos compartimos. Él un viajero incansable, yo me quedé mirando el horizonte deseando volver...

enero 12, 2010

Renovación !!!!

PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO
2008 2009 2010

Estar delgada Bajar de peso Cuidar mi alimentación
Cambiar de Conservar mi trabajo Trabajar

Ir a terapia de pareja Que la relación no se atore Pueda crecer
Ser feliz Conservar la paz Fortalecer la tolerancia

Viajar por el mundo Ir a la India Ir a retiros espirituales

Mejorar mi redacción Escribir una crónica Imprimir escritos

Leer 20 libro Asistir a un círculo de lectores Leer todo loque pueda

Ayudar al mundo Ayudarme a mi misma Ser generosa con la Humanidad
Trascender Mi espíritu Alcanzar el “despertar”
Dejar de boicotearme Trabajar mis emociones conflictivas Asumir que estoy enferma y que puedo curarme

Cumplir mis deseos Mis metas Ser realista

enero 07, 2010

Mis mejores deseos....

Una querida amiga mía me mando este mensaje y yo lo quiero compartir con ustedes...
EL 2010
Tengo mucho tiempo esperando mi turno para encontrarme contigo, y ya se llego el momento. Ya éxisto.
Tú me vas a crear. Me darás vida con tus proyectos, tus pensamientos, tus palabras, tus sentimientos, pero sobre todo con tus acciones.
Me llamo 2010, aunque todos me conocen con el poco original nombre de "El año que Entra" Hasta hoy, no tengo forma, no soy un año increíble, pero tampoco horrible, no soy brillante, no opaco..... SOY COMO TU DECIDAS que SEA!!!!
Pronto usarás esa agenda que lleva mi nombre y, como lleva mi nombre, tengo derecho a exigirte algo. Deseo que me concedas un privilegio. Sólo UNO; Quiero que me hagas EL MEJOR AÑO DE TU VIDA.
A ver, ¿cuál de tus otros años te había pedido esto? Te apuesto que NINGUNO. Yo sí vengo y me planto con mis cuatro números frente a ti, porque quiero ser el año en que te atrevas a hacer mas cosas; el año en que pienses y actúes más en grande, en que compartas tus talentos y capacidades con mayor generosidad; el año en que tu mente, corazón y cuerpo produzcan mejores cosas, en una forma honesta, para tu beneficio y el de los que te rodean. El año en que más cariño y atención brindes a los tuyos.

Hoy me uno a las celebraciones para despedir a 2009 que se va. Sus altas y bajas se van con él. Ahora me toca a mí.


¡!!!Por favor!!!!
Disfrútame, úsame al máximo, lléname de experiencias, diviértete mientras estamos juntos. Quiero irme con el siguiente diciembre agotado, pero lleno de cosas buenas y con el privilegio de haber sido el mejor de todos, el de haber logrado mi propósito: viviré para siempre en ti, porque no podrás olvidar lo increíble que fue nuestro tiempo juntos.

Al terminar las campanas que anuncian mi llegada, acuérdate de mí, respira profundo y... ¡!!!adelante!!!!


Con mucha ilusión,
Tu año 2010

enero 05, 2010

Si no sabes cómo escribir, al menos habla correctamente

EL HABLAR CORRECTO Por Ven Namgyel
  • Pon un “post-it” o notita al lado de tu cama en la noche anterior para recordarte que este será el día de “Habla impecable”.
  • Comienza el día con una oración desde tu corazón que reafirme tu intención de hablar siempre con amor y compasión.
  • Concéntrate y recógete en ti mismo cada vez que hables. Presta atención plena a todas tus palabras. Aun cuando quieras decir algo simple, como “Por favor pásame los tacos” sé consciente de tu tono de voz, y de si realmente estás diciendo lo que quieres decir.
  • Encuentra maneras para mantener tu habla gentil, amorosa, precisa y positiva. Haz esto aun cuando estés molesto o enojado.
  • Mira si puedes descubrir mejores formas de hablar a otros que abran nuevos canales de comunicación.
  • No mientas y no uses palabras para manipular o controlar a otros.
  • No digas chismes.
  • No digas nada sobre alguien que no pudieras decir si esa persona estuviera presente.
  • Usa tus palabras para alentar a los que te rodean.
  • Expresa tus pensamientos y sentimientos más positivos. Dile a los demás cuanto te importan.
  • No hables nada mas por hablar; no uses palabras simplemente para llenar los espacios vacios con ruido.
  • No te pongas nervioso por la ausencia de habla; permite a otros y a ti mismo permanecer en silencio.
  • Cultiva una forma de hablar que sea simple y libre
  • No interrumpas a otros; Deja que la gente a tu alrededor termine sus ideas y exprese sus pensamientos.
  • Usa tus palabras para transmitir paciencia.
  • Usa tus palabras para ayudar a tus seres queridos a sentirse nutridos de amor y apoyados.
  • Usa tus palabras para expresar amabilidad y bondad.
  • Intenta que por lo menos una persona se sienta mejor debido a algo que tú has dicho.
  • Usa tus palabras para transmitir amistad, animo y apoyo.
  • Intenta llamar por teléfono por lo menos a un ser querido con el cual has perdido contacto.
  • Escribe una nota a alguien que sea importante para ti, exprésale tus sentimientos positivos.
  • Toma el tiempo para expresar apoyo hacia el trabajo o proyecto personal de alguien más.
  • Piensa sobre las personas que conoces que han sufrido la perdidas de un ser amado. Toma el tiempo hoy para escribir una nota que exprese tu simpatía y empatía.
  • Recuerda: Un día de “habla virtuosa” puede ayudar tu karma. Manténte con las palabras correctas.

mayo 06, 2008

la practica de "aquietar la mente"

En mi practica diaria de meditación y silencio en la que busco "aquietar la mente", mantenerla atenta en un punto, concentrada, sin interferencias, ruidos, dispersiones y demás distractores, me detengo a considerar lo trabajoso que es "acallar la mente", pero no por ello imposible de realizar... Por momentitos lo logro, y encuentro una paz y armonía interna... a veces experimentó un "gran gozo" de poder estar conmigo misma... Para alcanzar este estado instantáneo, déjame decirte que por varios minutos lucho con no dejar que ninguna idea me distraiga, por muy simple, fugaz o importante que ésta sea, para lo cual, al instante que una idea intenta atraparme me digo: "déjala, suéltala"... y sigo respirando... Esta técnica la he estado aplicando a lo cotidiano: que no se puede hacer como yo quiero, suelta, que no me contesta, suelta, que se hizo tarde, suelta, que no hay pollo, suelta, que me miró feo, suelta, ... los pensamientos nos hacen como quieren, no nos dejan dormir, no nos dejan descansar, nos distraen, nos hacen sentir mal, nos entristecen, nos hacen aferrarnos, nos abruman, nos hacen crear falsas expectativas, nos falsean la realidad... sólo intenta dar la orden conscientemente: suelta!!! No hay ninguna idea que sea realmente lo más importante, es eso sólo una idea que va y viene, que no existe en ninguna parte y si tú la liberas desaparece; ninguna idea vale la pena que la solidifiques, éstas sólo son producto de un flujo mental que viaja en constante cambio...dale la libertad que necesita, que es de suyo ser libre, no las atrapes, no te las apropies...

abril 09, 2008

Culturas "indias" en peligro

El día de ayer, en clase, al escuchar la lectura del libro del Dalai Lama, “Abriendo los ojos a una Nueva Conciencia”, tal como lo expresé, me sigue dando vueltas en la cabeza, me consternó. Poco a poco, voy aprendiendo que el espacio de clase, no necesariamente es el espacio de polémica y reflexión. De manera que, abusando de la confianza entre tú y yo, me atrevo a escribir estas líneas. Efectivamente, constato que estamos ante un Lama con características ejemplares como persona para la humanidad. En clase, también quise expresar que, con sus debidas distancias y deferencias, lo que está pasando desde hace 50 años y actualmente en el Tibet, de cierta manera fue lo que pasó en la época de la Conquista en América. Los “otros” arrasaron con grandes civilizaciones, destruyeron y sepultaron muchísimo conocimiento, impusieron ideologías, religiones, asesinaron y mandaron a la inquisición a miles y miles de personas. Como bien dice uno de mis maestros de antropología, Andrés Medina (“La cosmovisión mesoamericana: una mirada desde la etnografía”, en Broda, J., 2001: 67): “Una larga cadena de desencuentros y la ausencia de diálogo han caracterizado las relaciones de los pueblos indios con el resto de la sociedad desde la fundación misma de la nación, a menos que la discriminación racial, la explotación inmisericorde y el etnocidio sean asumidos como las formas de relación en que se funda el diálogo”. No obstante, estamos frente a “otro tipo” de choque de fuerzas culturales. Que para mi asombro puedo ver a través de imágenes en la televisión, hacer consciente y entender desde análisis sociológicos y políticos las causas de dichas mascares, sin que por ello mi capacidad racional se niegue a reconocer que esta forma social sea utilizada para el trato entre iguales. Una cultura tibetana es obligada al exilio, pero su sabiduría acerca del potencial humano les permite a sus líderes, maestros y practicantes ir más allá de las fronteras, culturas y etnias. Por ser un territorio estratégicamente geográfico para desarrollar una política y economía internacional, es una cordillera fronteriza con India poderosamente rica en yacimientos de oro y uranio, el Tibet se convierte en un blanco para los intereses de potencias que creen en el armamentismo nuclear, incluyendo la India. Hace 50 años, al ser expulsados, después de una segunda guerra mundial, el baluarte era defender un territorio, un espacio donde vivir, abogar por una libertad de creencias y lengua, hoy se “lucha” por los derechos humanos, una cultura en extinción; como lo son tantas culturas étnicas en el mundo. Aquí otra comparación, la sabiduría que los pueblos indígenas mexicanos quedó literalmente sepultada, encontrar y hacer resurgir dicha cultura, simplemente no le veo ni por donde. “A lo largo de los 500 años que siguen a la derrota militar de la Triple alianza, bajo el sometimiento al régimen colonial y en los gobiernos liberales del siglo XIX el indio es considerado un “salvaje” y su cultura como un producto del demonio, o cuando mucho una especie de menor de edad que requiere protección, tutoría, y al que puede engañarse fácilmente” (ibidem: 68). Existen tantos y tantos pre-juicios por parte de los “actuales” mexicanos para reconocer lo que hay dentro de sus culturas. Además, tratar de escudriñar el “verdadero” conocimiento de aquel “otro” que fue impuesto, pues es tarea de otros tanto años más. ¿Qué cultura lo resiste? No obstante, la cultura tibetana salió al mundo, ha puesto a su disposición su conocimiento, ha enseñando a los “otros” y ha aprendido a conversar con los “otros”, a dialogar, reflexionar y aprender desde diversos sistemas de conocimiento, en pocas palabras, se ha puesto a la altura, se ha colocado frente a las nuevas circunstancias, épocas y conocimientos en diversas disciplinas científicas. Al mantener un entendimiento de cambio, de la impermanencia, el budismo tibetano (sistema ideológico que forma parte de la cultura tibetana) se ha podido re-adaptar y re-ajustar a los seres humanos contemporáneos, con ideologías y creencias diferentes. Esto es verdaderamente sorprendente!!! Desde mi poco entendimiento de ambas culturas, la indígena mexicana y la tibetana, encuentro puntos de comparación muy interesantes -en específico hablo de aquellos “restos” que nos han llegado de culturas prehispánicas como Mayas o Aztecas o bien de culturas mesoamericanas como varios de los “pueblos indios” tzetzales, tarahumaras, huicholes, nahuas, entre otras-, unas con mayor influencias externas, otros no tanto, y la actual etnia tibetana. Ambas por diversas circunstancias históricas quedaron “encapsuladas”. Sobre todo, ambas culturas desde un sistema no teista son de una enorme producción de conocimientos acerca de la constitución de la persona, del tratamiento de la salud y su íntima relación de cuerpo y mente, desarrollaron un corpus de conocimientos sobre la medicina tradicional, una lengua propia con formas distintas de percibir y concebir el mundo. Desde un conocimiento más allá de lo terrenal y natural, otras “fuerzas anímicas” que mueven el planeta desde tiempos sin principio, que viven y se presentan a los humanos en casos extraordinarios, a través de ciertos líderes espirituales según las circunstancias. La transmisión de estos conocimientos ha tomado vías distintas y metodologías diversas. Si bien ambas culturas han recurrido a la transmisión oral y a la practica, desafortunadamente, para el caso de las culturas mesoamericanas no contamos con una sistematización escrita de dichos conocimientos. Ello ha sido una de las razones por las cuales este saber tradicional ha sido mal comprendido o quedado en el olvido, por parte de quienes no compartimos dicha cultura.

junio 10, 2007

El cuerpo no es más que el pensamiento mismo.

En la segunda novela sugerida por Alis, del autor Irvin d. Yalom, "Un año con Shopenhauer" me encontré estás citas. La trama de la novela trata de un filósofo que participa en una terapia de grupo y ofrece las siguientes explicaciones a sus compañeros, para mencionarles que fueron los filósofos occidentales del siglo XIX quienes le ayudaron a entender sus angustias. Como verás se trata de una disertación filosófica acerca de la vacuidad que Nagarjuna (siglo VIII) de la escuela Prasangika Madhyamika, elabora en sus “70 estrofas”. En la “Introducción”, de David Ross Komito del texto: 70 estrofas de Nagarjuna: Un estudio psicológico budista del vacío (Nueva York, 1987), que Israel ha venido leyendo (traduciendo) y explicando en la clase de los jueves a las 8 de la mañana, trata exactamente de esto: ¿qué es percibir? ¿a qué denominamos concebir? "Kant dijo que no percibimos la realidad sino que la construimos. Kant sostenía que los datos que nos aportan los sentidos son filtrados luego por el sistema neurológico y reestructurados allí para constituir lo que llamamos realidad, algo que de hecho, es una especie de quimera, una ficción que engendra nuestra mente al conceptuar y categorizar. De hecho, la causa y el efecto, la secuencia, la cantidad, el espacio y el tiempo son conceptualizaciones, construcciones, no entidades que se encuentran “ahí afuera” en la naturaleza. Más aún, es imposible “percibir” algo que no sea ya una versión procesada por nosotros de lo que está ahí afuera, y no tenemos manera de saber a ciencia cierta lo que “realmente” hay allí: es decir, la entidad que existe antes del proceso perceptivo e intelectual. Esa entidad primaria, que Kant denominaba “Ding an sich” (la cosa en sí) es algo imposible de conocer para nosotros, y siempre nos será inalcanzable. Sin embargo, Schopenhauer creía con todo que podemos acercarnos a ella más de lo que suponía Kant. En su opinión, el filósofo de Königsberg no había tenido en cuenta una fuente fundamental de información sobre el mundo percibido (fenoménico): ¡nuestro propio cuerpo! El cuerpo es un objeto material, es algo que existe en el tiempo y el espacio. Y cada uno de nosotros tiene un conocimiento excepcionalmente rico de su propio cuerpo: un conocimiento que no surge del sistema perceptivo y conceptual son que proviene de nuestro interior, emerge de nuestros sentimientos. A través de nuestro cuerpo adquirimos conocimientos que no podemos conceptuar ni comunicar porque la mayor parte de nuestra vida interna nos es desconocida. La reprimimos y no aflora en la superficie de nuestra conciencia porque tomar conocimiento de nuestra índole más profunda (nuestra crueldad, nuestros temores, nuestros apetitos sexuales, nuestra agresividad y nuestro egoísmo) nos causaría una conmoción que no podríamos soportar"(Op, cit: 202-203). "Según el razonamiento de Schopenhauer, Kant había pasado por alto un tipo de dato fundamental e inmediato acerca de nosotros: nuestro cuerpo y nuestros sentimientos. Decía que sí podemos conocernos a nosotros mismos desde adentro. Tenemos un conocimiento directo, inmediato, que no depende de nuestras percepciones. Por lo tanto, fuel el primer filósofo [occidental] que observó los impulsos y sentimientos desde adentro, y dedicó el resto de su carrera a escribir prolíficamente sobre las cuestiones internas del ser humano: el sexo, el amor, la muerte, el sufrimiento, la religión, el suicidio, las relaciones con los demás, la vanidad, la autoestima. Abordó, más que ningún otro filósofo, esos impulsos oscuros que habitan en lo profundo de nosotros y que nos resulta intolerable conocer, y por ende debemos reprimir"(Op. cit. 249).

enero 11, 2007

Sobre la no búsqueda de identidad

“La esencia de la civilización consiste no en la multiplicación de los deseos, sino en su deliberada y voluntaria renunciación.”

Mahatma Gandhi

Acabo de regresar de la plática del Lama Rampa. Hablo sobre la Vacuidad, el No-Yo. Me encantó y sobre todo, pude entender. Mi poca experiencia como antropóloga me permitió hacer relaciones y asociaciones con algo parecido a lo que nos sucede cuando tratamos de conocer al otro, de saber quién es, cómo se comporta, cómo piensa, cómo habla, qué construye y luego intentamos dar una explicación o interpretación sobre su cultura, diferente a la mía.

Como sabes, para llegar realmente a conocer quien es el otro, deshechas hasta donde puedas prejuicios y visiones preconcebidas, buscas incansablemente “la esencia de los real”, pero no a través de sus “apariencias”, de sus formas físicas o modalidades de existencia. En mi interior persiste un deseo de conocimiento “real” que me obliga a no dejarme llevar por las puras representaciones físicas formales. Asimismo, trato de adaptarme a condiciones de subsistencia, a veces precarias, a pesar de que ello pueda causarme sufrimiento o miedo, por lo menos no muero en el intento. Mantengo el propósito de trascender mis visiones que distorsionan la “realidad”. A pesar de lo incómodo que me pueda resultar el estar con esa gente y en dicho lugar, hago el esfuerzo por que mis percepciones sensoriales y emocionales no me conduzcan por el camino equivocado. Constantemente realizo un ejercicio de reflexión, elaboro incansablemente preguntas y dialogo con mis pensamientos, tratando de no enjuiciar de como la otredad se me representa.

El No-Yo, la talidad, la modalidad de existencia es aceptar que existe la no-identidad ¿qué es el Yo? a través de vivenciar como es que mi mente me conduce a pensar que soy y estoy permanente en este mundo y que soy un ser unitario e independiente, es que logro ofrecerle una identidad a mi ser. Pero, realmente se trata de puras “referencias” no reales. A distintos niveles de reflexión y después de mucho trabajo podemos lograr desmenuzar el Yo hasta acceder a su “última unidad mínima de existencia”, llegar a descubrir/experienciar (vivir la experiencia) que puedo trascender dicha división/separación libera mi mente y se aclara, dando como resultado un corazón abierto lleno de compasión, amor y humildad hacia mis congéneres. "Cuando lo ves, ahí está. Cuando lo buscas no lo puedes encontrar, no está ahí".

noviembre 02, 2006

La ley de causa y efecto.

¿Dónde inició el conflicto?

Todos los días, en cada amanecer, me pregunto ¿ahora cómo soluciono este desaguisado? Pasa el día y no encuentro la respuesta, por el contrario, me parece que el problema continua agrandándose.

Bueno, una esperanza me sostiene, ningún acontecimiento dura una eternidad y por lo regular, absolutamente todo –personas, objetos, ideas, emociones–, tiende a cambiar. Nada es permanente.

Últimamente, mi cabeza se detiene en pensar sobre mis conductas, comportamientos, discursos y sentimientos; asimismo, observo con detenimiento lo que hago, lo que digo y lo que pienso. Ups! Qué sorpresa, cuanta “basura” genero, como dijera mi maestro de Budismo estoy hundida hasta el gogote de un sin fin de errores, limitaciones, confusiones e ignorancia, lo cual genera que caiga, una y otra vez, en el mundo de acciones negativas.

Al observar mi relación con los demás, en específico como me comporto contigo, me hace experimentar en carne propia como es que funciona la ley de causa y efecto. Cuando llevamos a cabo un acto positivo es definitivo que, de ello, surgirá felicidad mientras que de un acto negativo el resultado será dolor.

Ándale! Es claro que la relación con mis congéneres está llena de “insatisfacción”, lo cual me genera un terrible “sufrimiento”, o por lo menos, me mantiene en una situación desagradable, lo cual indica, por lógica, que mis actos para nada son positivos. En realidad nosotros mismos nos hemos convertido en nuestros peores enemigos ya que destruimos toda la felicidad que nos podemos proporcionar el uno al otro, en cambio día a día, en una mirada penetrante, en una actitud agreste, en una palabra altisonante, en la total indiferencia nos causamos todo el sufrimiento. Deseamos evitar el sufrimiento a toda costa, pero vamos derechos a él porque creamos sus causas.

Es claro que deseamos experimentar felicidad pero cada vez la tenemos más lejos al no crear las causas que la propician. Al iniciar el día no existe en nuestro vocabulario un buenos días y por ende al anochecer no nos damos las buenas noches, tampoco nos deseamos éxitos en nuestras labores cotidianas, es más hasta parece que ni nos interesa lo que el otro haga o deje de hacer. Son escasas las actitudes de generosidad que tenemos el uno para con el otro. Nuestras obligaciones y responsabilidades son las que nos mantienen en contacto, pero, son actos con muy poca dosis de afecto, son obligaciones y como tales sólo hay que cumplirlas y ya.

Por mi parte, guardo en el fondo de mi corazón una emoción muy perturbadora, que me ocasiona mucho conflicto e insatisfacción y por ende me hace sufrir. Este sentimiento –resentimiento– ha sido guardado desde hace tiempo atrás, ni al caso hablar de todas las causas que lo han generado, me llevaría escribiendo hojas y hojas. Por el contrario, he decidido gastar mi energía en tratar de destruirlo, desterrarlo de mi corazón, deshacerme de él, lo cual me está costando mucho trabajo, implica que me reeduque con una gran dosis de humildad y arrepentimiento. Necesito encontrar una paz interna que me deje ver con claridad y sin prejuicios que tú no eres el causante de mi sufrimiento, que ha sido mi mente la que ha generado un sin fin de necesidades mundanas, y de las cuales, algunas de ellas, las he depositado en ti. Al tú no cumplir mis expectativas –que en su mayoría ni las conoces, es más, ni te percatas de que existen–, sufro una tremenda desilusión acompañada con su sabida tristeza e insatisfacción. Ahí, el círculo vicioso se repite n veces, por lo que no puedo mencionar cuando inició. Así funciona la ley de causa y efecto, lo que me hace pensar que a ti te ha de pasar exactamente lo mismo.

Al momento que ejerza la libre elección de desapegarme de lo mundano, por lo pronto de emociones y sentimientos banales, en ese instante comenzaré a caminar por el sendero por el cual dejaré de realizar acciones negativas. Ni el orgullo, ni el enojo, ni la arrogancia, ni la envidia podrán entorpecer mi buena voluntad de llevar a cabo acciones positivas.